miércoles, 18 de noviembre de 2009

Voces por el Ejército

No han sido pocas las veces que amigos y no amigos me dicen que sólo a los militares les interesa lo de los militares. No es así.
La gran familia militar no sólo se conforma de esposas, hermanos, hijos, en fin, de amplios círculos familiares que sufren las mismas vicisitudes que el soldado, generalmente cabeza de familia.
En esta ocasión, tras haberse apilado en el buzón cibernético de mi cada días más obsoleta computadora, paso a reproducir por igual voces de soldados y voces de civiles, con sus diferentes opiniones sobre las fuerzas armadas.
María Eugenia Guerrero: “A través de su columna he ido entendiendo un poquito a las fuerzas armadas y aunque sé que en el ejército debe haber buenos y no tan buenos elementos, creo que son de los pocos cuerpos que aún tienen un amor por el país.
“A mí el ejército como ya alguna vez le he comentado me causa temor por la historia de represión en el pasado y por las historias que hemos sabido de abuso de fuerza con civiles en el presente, además de las historias de juntas militares en el poder en otros países que han resultado sangrientas, sin embargo entiendo que en México desde que se instauró la actual república, el ejército ha sido fiel al poder detentado por el presidente de la república y eso nos ha dado paz, no hemos estado sujetos a temores golpistas que agradezco profundamente, pero me pregunto en el estado actual de las cosas, con un presidente inepto que solapa la corrupción y que ha incendiado al país y además no solo eso sino que sigue echando leña al fuego, me pregunto: ¿no habrá posibilidades de que el ejército le ponga un alto dentro de la ley sin que implique un golpe militar pero si una llamada de atención en lugar de seguir permitiendo que lo enloden y le maten a sus soldados?
“¿Que no hay nadie que pueda parar a este gobierno que nos sume cada vez más en la desgracia?”
Rosa María Rojas Rivera: “Tiene Ud. toda la razón. Quien ha creado este desbarajuste y metido al ejército en donde no lo debía meter, es el inepto de Felipe Calderón. Muchos analistas han tocado ya el tema diciendo lo mismo. El ejército era una fuerza en la que confiábamos los mexicanos y es verdaderamente injusto que se le haya mezclado en lo más asqueroso y repulsivo de la delincuencia.”
Centro de Análisis y Opinión de Militares Retirados:
“Si bien que no fuimos preparados para desempeñar las tareas policiacas; no quiere decir precisamente que el militar no pueda desempeñar esa tarea, pues observemos que una corporación policiaca conduce sus actividades administrativas y operativas siguiendo un modelo que es una clara aunque mala copia del modelo castrense. Un burdo pero significativo ejemplo es que ellos también se forman y emprenden la marcha a las voces de paso redoblado, ¡ya! pero ¿ha visto cuan defectuosamente lo hacen? Pues así es en todo lo demás.
“Ciertamente, el policía manifiesta su descontento ante los mandos militares; esto obliga al militar a adaptarse al medio, y cediendo terreno, comprende que no puede trabajar con la misma eficiencia por las nuevas circunstancias donde el recurso humano tiene una formación basada en las libertades supuestamente ganadas en los dos movimientos históricos de independencia y revolución, logros que desgraciadamente fueron interpretados muy a la mexicana; es decir: "A mi persona, todos los derechos; pero las obligaciones a los demás" . El militar debe tragarse muchas cosas, empezando con el orgullo y la decepción ante un panorama tan diferente al que priva en las fuerzas armadas. Pero ¿Que lo impulsa a trabajar en esos puestos policiacos? A mí entender, son dos cosas: a unos, los menos, los mueve una enfermedad adquirida luego de permanecer por muchos años en las fuerzas armadas; ataca principalmente a los compañeros de estado mayor, es la obsesión compulsiva por el trabajo. El otro motivo, el que obliga a la mayoría a aceptar ofertas de trabajo policiaco, es muy largo para explicarse detalladamente pero se entiende con una sola palabra: NECESIDAD”.

De Imaginaria
Mañana habrán de conocerse al menos cinco generales que ascienden al máximo grados, general de División como resultado de su participación en la Promoción anual. Todo ellos tienen una edad promedio de 60 años. De estos cinco elementos y dos más que tienen mandos de importante operatividad, saldrá el próximo secretario de la Defensa Nacional, a menos que se descuiden y les pongan a un civil al frente.
Uno de ellos ocupa un cargo de gran importancia, pues maneja el presupuesto de la Defensa Nacional. Los otros cuatro seguramente saldrán de las comandancias de zonas militares, sobre todo aquellos que su complejidad radica en el combate al narcotráfico.

fuerzasarmadas@prodigy.net.mx
www.fuerzasarmadasmexico.blogspot.com

1 comentario:

troll rojo dijo...

Se puede comentar en este blog?